sábado, 18 de junio de 2011

PEDAGOGÍA TRANSFORMADORA

 Por Carlos Villacorta Valles

¿QUÉ ES UNA PEDAGOGÍA TRANSFORMADORA? 

Es la propuesta pedagógica alternativa a la existente. El sistema actual necesita de una pedagogía transformadora que contribuya al cambio social estructural. La historia nos demuestra con suma claridad esta verdad. Considerando que todo está por hacerse. Nada de lo que han hecho, los que controlan y dominan el mundo y nuestros países, ha servido para mejorar la educación.

 Una pedagogía transformadora tiene que entender que, para poder contribuir en la mejoría y solución de los conflictos sociales y económicos, el principal problema a resolver en este sistema es la contradicción entre el carácter social-colectivo del proceso de producción y la forma capitalista privada individualista de su apropiación. Es la estructura económico-social, totalmente injusta desde todo punto de vista. Mientras la producción está a cargo de cientos de trabajadores mal pagados y, su fruto se la apropia uno o dos personas, no habrá paz sobre la tierra y no se resolverá el problema de la pobreza. En ese sentido, sólo una pedagogía transformadora puede abordarla abiertamente, sin ningún temor. Con todos y entre todos.

Como dice nuestro gran pedagogo brasileño Paulo Freire, con su propuesta de educación liberadora y dialógica1  :

"La pedagogía del oprimido que, en el fondo, es la pedagogía de los hombres que se empeñan en la lucha por su liberación, tiene sus raíces ahí [inserción crítica en la realidad mediante la praxis transformadora]. Y debe tener, en los propios oprimidos que se saben o empiezan a conocerse críticamente como oprimidos, uno de sus sujetos."
                                                                                                                                     (Freire, 1997, e.o. 1970, p. 52)
[los educandos] "en vez de ser dóciles receptores de los depósitos se transforman ahora en investigadores críticos en diálogo con el educador, quien a su vez es también un investigador crítico."
                                                                                                                                        (Freire, 1997, e.o. 1970, p. 91)

Es momento de forjar transformación con justicia. Forjar tiempos de transformación del yo al nosotros. Reitero entonces, que, la educación sólo se transformará y contribuirá con la transformación de la sociedad si está en función de ese cambio social estructural; es decir, la forja de una Sociedad Superior. De ninguna manera debe ser impuesta a la fuerza, en la cabeza de los educadores, obreros y campesinos, como dice Paulo Freire: "Ni a los campesinos, ni a nadie, se persuade, se somete, a la fuerza mítica de la propaganda, cuando se tiene una opción liberadora. En este caso, se les problematiza su situación concreta, objetiva, real, para  que, captándola críticamente, actúen, también críticamente sobre ella."

El presente sistema capitalista ya tocó techo. Sus crisis son cada vez peores y catastróficas para nuestros pueblos sojuzgados. Mire el actual.

Pedagogía Transformadora significa entonces pensar y ejecutar científicamente las cosas, principalmente la educación; desentrañar todo el devenir que, históricamente y orgánicamente es el desarrollo de la concepción dialéctica del mundo aplicado a la educación, concebir la vida y el mundo como un proceso, concebir la realidad como objeto del conocimiento, de práctica y transformación, significa reconstruir nuestra práctica y nuestros conocimientos a través del pensamiento científico. Esto es: Pensar la sociedad más allá de lo establecido y combatir lo injusto desde la educación. Partir de la realidad, conocerla correctamente para cambiarla. Pedagogía transformadora significa educar para transformar. 

Es fundamental que sintamos, pensemos y ejecutemos científicamente las cosas; Esto necesariamente pasa por mejorar nuestra labor de enseñar y educar, lo que nos permite al mismo tiempo mejorar nuestra práctica de convivencia comunitaria, democrática y ante todo de justicia social.

En las instituciones educativas sólo se enseña pero no se educa, le dejamos al sistema que de ello se encargue. La enseñanza sólo es instrucción y la instrucción es amaestramiento. Educar es cambiar, mejorar. Para que se comprenda mejor, resumiré lo que es el trabajo de enseñar y el trabajo de educar. Ambos tienen diferentes objetivos, metas y metodología. Pero ambos siempre interactúan. 

• El trabajo de enseñar se da en base a horas de estudio de determinada asignatura o área de estudio y para ello se elabora la Programación Curricular obligatoria para todas las instituciones educativas sean públicas o privadas.

-El maestro enseña contenidos, instruye cómo hacer las tareas y para comprobar si el alumno aprendió, le toma un examen de todo lo trabajado o dictado. Cuando sale mal, le invoca y le da consejos. Finalmente le entrega su libreta de notas. La evaluación, a pesar de estar llena de indicadores de competencias y capacidades, no hay claridad para comprobar si éstos efectivamente se han desarrollado en el alumno(a). Nadie se preocupa por comprobar si se han desarrollado las competencias y habilidades sino de la nota cuantitativa. Para enseñar bien o tener claridad, es fundamental investigar, analizar y sintetizar los contenidos y principios metodológicos a través de la didáctica que es la doctrina general del proceso de enseñanza. Este trabajo tiene que ser especificado para cada Área de estudios. La metodología finalmente se encarga de poner en práctica los principios didácticos, empleando la técnica y los medios necesarios para cada Área de Estudios. Matemática no vamos a enseñar igual que comunicación ¿No es cierto? 

• El trabajo educativo es el más difícil y complejo, no tiene límite ni tiempo. No sólo se da en la clase y en el aula, sino, prácticamente en cada momento. También necesita de un programa que cada maestro lo forja con su pensamiento científico, su desarrollo intelectual, su moral, sus convicciones, su disciplina y está dedicado fundamentalmente a dirigir la vida del estudiante a su cargo. Ayudarle a resolver sus conflictos y problemas, incluso personales y familiares. La síntesis sería la siguiente: 

- El maestro se propone ¿Qué debo hacer? Y ¿Qué debemos hacer? Para que mis alumnos asimilen mejor los conocimientos que les imparto durante la labor de enseñar. Ensayo estrategias metodológicas, así como su aplicación en la práctica. Y también, Cómo van a participar en forma efectiva y eficaz conmigo, entre ellos y con los demás. 

- Forja en los estudiantes no sólo teoría sino sobre todo la práctica de las cualidades morales, convicciones, hábitos conductuales, aptitudes sociales y se interesa que se vuelvan conscientes y sobre todo aplicados a su vida diaria.

 - De ninguna manera puede desarrollar una actitud adaptativa del estudiante a su medio, su entorno social y al sistema en su conjunto; sino debe inculcarle la cualidad y la capacidad del cambio de sí mismo y del cambio social. Del logro de uno nuevo y superior sistema donde vive. No sólo se mira procedimiento, habilidad, competencia, sino también contenido, teoría y realidad concreta. 

Como puede comprobarse, enseñar y educar son complementos indispensables, interactúan, se dan al margen de nuestra voluntad. Sobre todo la de educar, que no tiene vida propia. Si no desarrollo una pedagogía transformadora, entonces aplico la del sistema, la pedagogía adaptativa; enseño y educo para el sistema. Sobre todo educo para el sistema.
 
1Su principal libro puede considerarse Pedagogía del oprimido (Freire, 1997, e.o. 1970), superando en él algunas concepciones de La educación como práctica de la libertad (Freire, 1983, e.o. 1967).



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